9 dic. 2008

Solo aprendemos al equivocarnos

Voy a explayar esta idea que siempre me guío y que puede generar un poco de discusión.
Creo que la única forma pura de aprendisaje es através del error. Probablemente me equivoque y solo espero poder aprender de esto.

Por qué digo que es la forma más pura?
Si yo tomo una decisión, y obtengo una respuesta, solo puedo saber si erre o acerte. Si erre, puedo investigar y saber en qué, volver a analizarlo y mejorar. De esta forma habré aprendido algo certero. Y es que esa decisión tuvo al menos 1 error.

Ahora yo me pregunto, si acierto. Cómo puedo estar seguro de que acerte por elegir bien, porqué comprendi en forma completa el problema, o simplemente acerte porqué habia otros elementos que no tuve en cuenta (es más, desconozco de su existencia) pero actuaron de forma favorable a mi resultado.
De esta forma no habre aprendido nada, porqué no tengo certeza sobre la influencia que tuvo mi toma de decisión sobre el desenlace.

Me gustaría saber que opinan al respecto. A ver si logro aprender algo nuevo =D.

5 comentarios:

Leo Piccioli dijo...

Hola Juan Luis, coincido plenamente. Hace un tiempo escribí sobre el tema.
El trabajo de un gerente, emprendedor o alguien que quiera crear algo es elegir qué riesgos correr... Si no se equivoca nunca, no hizo lo suficiente!
Tom Peters insiste mucho con este tema, "equivocate, equivocate de nuevo, equivocate mejor".

Guillermo Morales dijo...

Hola Juan. Mirá yo creo que la suerte es un factor más y que no se la puede controlar te recomiendo la historia de Alec Oxenford con DeRemate.com.

Para Maturana, conocimiento es capacidad de acción efectiva. Ahora, la acción efectiva, depende de propiciar conversaciones poderosas y de la habilidad (que se aprende) para superar quiebres que se interponen en nuestro andar transparente. A esto nos entrena Lucas.
Celebro plenamente el cambio de actitud demostrado.

Juan Luis Sarchione Terminiello dijo...

Lei un libro para niños que habla de la suerte y la buena suerte.
Y dice que la suerte es aquella que no podemos influir, pero la buena suerta es aquella que nosotros forjamos.
Entonces si hablamos de suerte simplemente, al no poder influir, no tiene méritos suficientes como para que trabajemos en post de ella.

Eduardo Céspedes dijo...

Hola Juan Luis

Leyendo este post me ha hecho recordar una situación que suelo plantear a modo de reflexión cuando tengo delante a directivos de empresas:

"Imagínense que acaban de contratar a un nuevo director de marketing. A éste le entregado la suma de un millón de euros para que haga una campaña comunicacional de gran impacto.

Tras las planificaciones, negociaciones... y demás, la campaña se lanza al mercado y acaba siendo un fiasco.

Qué harían con este directivo"

Si la respuesta es despedirle... gran error!!!. La formación de esta persona acaba de costarme un millón de euros y no voy a rentabilizarla!!!

Y es que creo que de los errores hay que sacar grandes conclusiones para que no vuelvan a repetirse...

La PeQuE dijo...

Yo estoy completamente de acuerdo contigo, las mayores y mejores lecciones se aprenden de los errores, en cualquier ámbito, también en los negocios.

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